Daños por fuego-hormigón
Para el caso de incendios naturales o normales a temperaturas de hasta unos 1.000°C, el hormigón normal no armado tiene una buena resistencia al calor (sin deformaciones) y propiedades ignífugas (no combustible, por lo tanto, no hay emisión de humo, no hay liberación de sustancias tóxicas ni transmisión de llamas). Los incendios que producen temperaturas extremadamente altas y/o que queman plásticos (en particular el PVC- se produce ácido clorhídrico HCI) pueden causar daños estructurales (irreparables) en el hormigón armado (deformación de la armadura). Las deformaciones pueden provocar grietas, desprendimiento del hormigón y, en casos extremos, la pérdida de la capacidad de carga. Debido a la formación de grietas y al desprendimiento del hormigón, la armadura queda desprotegida, de modo que el ácido clorhídrico puede atacarla libremente